Esta semana una delegación «Equipe France», integrada por Cédric Prieto, embajador de Francia en Honduras; Chloé Rabiet, jefa de Cooperación; Yann Lorvo, consejero regional de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia en Guatemala, con responsabilidades regionales para Belice, El Salvador, Honduras y Nicaragua; Tania G. Aguilar, encargada de Comunicación de la Embajada de Francia en Honduras; y Tanguy Lafarge, director regional para las Américas del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD), visitó el campus de la Universidad Zamorano.
Como parte de la visita, el Departamento de Ambiente y Desarrollo de la universidad presentó los proyectos que desarrolla con socios internacionales. La delegación también visitó la Finca Agroecológica, un laboratorio vivo para la innovación y validación de prácticas agroecológicas, donde estudiantes de segundo año fortalecen su formación a través del aprendizaje práctico. Este espacio, también constituido como «escuela de campo», es un importante centro para la capacitación de productores a nivel nacional en temas relacionados con la producción sostenible.
Uno de los momentos centrales de la visita fue el encuentro con un grupo de mujeres participantes del Proyecto Yeguare, financiado por la Embajada de Francia en Honduras, que busca fortalecer la protección de los ecosistemas y los medios de vida sostenibles en comunidades rurales de la cuenca de Santa Inés, a través de la apicultura como un modelo de negocio verde e inclusivo.
A través del proyecto, 18 mujeres de la cuenca de Santa Inés han recibido formación y acompañamiento para desarrollar sus propios emprendimientos apícolas. A través del aprendizaje en el manejo de colmenas y la producción de miel, las participantes han fortalecido sus capacidades y generado nuevas oportunidades para mejorar sus ingresos, al tiempo que contribuyen a la conservación de su entorno.
El encuentro permitió a la delegación conocer de primera mano los avances alcanzados y conversar con las participantes sobre su experiencia. El interés que este modelo de negocio ha despertado en sus comunidades refleja, además, su potencial para inspirar nuevas iniciativas que generen oportunidades económicas y contribuyan al desarrollo sostenible de sus territorios.
La participación del CIRAD permitió también explorar nuevas posibilidades de cooperación en investigación e innovación. Este organismo público francés trabaja junto con sus socios para responder a desafíos relacionados con la agricultura sostenible, la biodiversidad y el cambio climático, y cuenta con una dirección regional para México, Centroamérica y los países andinos, con sede en Bogotá, Colombia.
La visita marca un nuevo paso en una cooperación que continúa avanzando, conectando el conocimiento, la investigación y el trabajo con las comunidades para impulsar soluciones sostenibles con impacto en los territorios.


